Por Andrés Pascual
Este Comisionado del Beisbol que ha “estremecido las bases de juego” no se parece al Selig que conocemos, adicto a “tapar los escándalos y desviar la atención de sus fullerías” ¿Tendrá remordimientos? ¿Estará próximo su encuentro con el Creador, por lo que decidió comenzar a purgar sus pecados para llegar “más ligero de equipaje”?
El individuo siempre fue ventajista, cuando se interesó por el beisbol, lo primero que hizo fue ganarse “el cariño de los Bravos de Milwakee” para que lo ayudaran en su presentación en sociedad.
Cuando los dueños decidieron liquidar la moral del juego botando al entonces Comisionado independiente Fay Vincent, los propietarios, gangsters de los tiempos modernos, sabían a quién debían colocar que los representara indignamente, entonces Selig renunció a la presidencia de su equipo, nombró a su hija al puesto y aceptó acabar con el pasatiempo… En la foto Fay Vincent con George W Bush, durante su época como dueño del Texas Rangers:
Todos los esfuerzos que se han hecho en 93 años para mantener el juego limpio de lacras, han tenido como finalidad que continúe cumpliendo su papel social como influencia de importancia, según el perfil vocacional, en la formación de la niñez y la juventud americana. Incluso sobre este negocio pesa la exención impositiva, que necesita ser revisada y eliminada.
Si se enumera, de “su carrera” repleta de MVP’s sucios y desleales, lo peor posible contra el beisbol tanto como perfecta en la gestión de acumular dinero y poder, buena para todos los propietarios, para el Sindicato y para los jugadores-fraudes del tiempo actual, nadie puede dejar fuera una suspensión del Juego de Estrellas, decretada a libre albedrío con la justificación de “no quedaban pitchers”, ni lo peor: asociarse con el partido demócrata y retrasar el comienzo del primer juego de una Serie Mundial para que Obama pusiera un material de propaganda electoral, en la foto con el Presidente presenciando un Juego de Estrellas:
Y quedan los otros, los raros y sospechosos que provocaron la explosión del Montreal y casi la del Minnesota pese a la fidelidad de su público, que involucró 10 millones de dólares y, en ambos casos, a Jeffrey Loria como acompañante.
Ahora se aparecen las Grandes Ligas reactivando el caso de una clínica de Coral Gables de un tal Tony Bosch (foto con jugadores que asistieron al local), de lo que nadie se acordaba y reinician el escándalo… debajo, descenso del rendimiento de Josh Beckett según un reporte de scout:
Y no es que no se deba, al contrario, pero esta forma de actuar, jugando a Mr Justicia, no es la normal de estos elementos, a ver ¿Por qué no dan a conocer el grupo de positivos que falta y son más de 100? Los 6 ó 7 primeros tampoco fue un gesto del grupo asolador del beisbol, sino responsabilidad de un periódico por cuenta propia.
Hay algo que tal vez no deseen los “padrecitos del beisbol” si dan a conocer los nombres delincuentes que faltan y estaría relacionado con que el 80 % de los estrellas del juego, quizás estén, lo que traería como consecuencia la pérdida de la poca credibilidad y prestigio que queda.
Yo no sé la razón por la que Selig armó este aspaviento con los peloteros que estuvieron en la clínica de marras, sin embargo, supongo que no sea por nada trascendental para el beisbol, incluso ni para dar una imagen de honestidad.
Para mí lo han hecho con el fin de quitarle a Alex Rodríguez de arriba a los Yankees, que no saben cómo hacerlo ni pueden por las cláusulas y la millonada, porque algo si está claro: los MULOS NO PUEDEN SUFRIR EL EFECTO NEGATIVO prolongado provocado por nadie ni porque sea un bandido, ni porque se hubiera metido la pata hasta la rodilla, como hicieron con el antesalista y la cantidad que le regalaron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario